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La vida complicada de Jenni

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Sergio Adalid

mariods
mariods — Sergio Adalid, lector asiduo de mis webcomics (gracias) me pasa al detective Adalid, todo un hallazgo de personaje, y aquí podéis leer la historia completa, no tiene desperdicio:

Nombre: Sergio Adalid

Edad: 6 y tres cuartos y med... Dejémoslo en 6

Aficiones: Los cómics, los tebeos, algunas veces el manga y los videojuegos antiguos (Como dijo RompeRalph: “Los videojuegos no tienen por qué ser violentos”, o lo que es lo mismo, no soporta los shooters).

Biografía (resumen de sus 6 años): Nacido en una tranquila familia española, desde su más tierna infancia Sergio nunca dudó en compartir su pan con el prójimo (normal en una familia de 4 hermanos) ni de castigar al mal (por eso su empeño en derrotar a terribles enemigos como Bowser, Neo Cortex o el pérfido Dr. Eggman). Su sentido de la justicia le llevó a llevar una dura vida de esfuerzos sobrehumanos para vencer todas las dificultades presentes...Y tras capturar a los, hasta entonces 493 pokémons de la edición Diamante, sintió que su vida estaba vacía.

Al fin y al cabo, ¿qué hacer cuando superas todos los objetivos que te has alcanzado? Decidió pasar a los juegos que solían comprar sus hermanos mayores, buscando mayores retos: estos tenían nombres extraños como Medal of Duty, Applefield o … Pero, como es evidente, el tremendo nivel de violencia, la escasa dificultad del modo campaña y el ruido constante de los disparos calaron muy fondo en él... Quedó traumatizado, renunciando a empuñar un arma similar a una pistola (no aplicable al SuperScope de nintendo, más similar a una batidora).

Tras este fracaso, decidió buscar algo para sanar sus magulladuras mentales...Y lo halló... El maravilloso mundo del cómic. Quedó sorprendido por esos majestuosos héroes coloridos que salvaban el mundo con sus increíbles y variopintos poderes: desde lanzar rayos de hielo hasta proyectar ilusiones... Todo era posible en un cómic...

Sin dudarlo ni un segundo, confeccionó una máscara de cartulina, dispuso sus calzoncillos por encima de sus pantalones de chándal más flamantes, cogió el mantel de la abuela y se lo anudó a modo de capa. Había nacido un héroe... Hasta que se miró en el espejo...

Con su sentido heroico mitigado y su sentido de la vergüenza renacido, se empezó a decantar por otras opciones más asequibles. Empezó a ver que, de hecho, no tenía poderes (saltar desde la copa de un árbol se lo demostró... La gravedad duele), por lo que se fijó en aquellos valerosos hombres que, sin ningún poder, arriesgaban su integridad física en pos del bien.

Caló un sombrero en su cabeza, se dispuso un antifaz de carnaval en la cara, colocó una gabardina (arremangada, eso sí... Ser heroico no es ser idiota) y unos guantes negros... Había nacido... El Detective Adalid... Y el Detective Adalid se estaba achicharrando por probar ese disfraz en pleno Agosto... Pero era un sacrificio por el bien común...












Diario de Guerra:

12 de Junio de 2013

Esta mañana me he encontrado un juguete roto de Mr. Musculator en un callejón. Tenía el vientre aplastado con una marca de una rueda de bici. Este colegio los teme. He visto su verdadero rostro. Las aulas son alcantarillas atestadas que están llenas de abusones y violencia. Y cuando se forme una costra y los abusones no sepan de quién abusar se ahogarán en una vorágine de peleas y confusión, y los morados les brotarán de la cintura a las caderas. Y todos ellos se ahogarán en un mar de ignorancia del que ni sus madres podrán protegerles. Y cuando alcen sus cabezas y digan “Adalid, sálvanos” yo diré “No”.

-Sergio, lo estás volviendo a hacer...Eso de hablar en voz alta sobre cosas que estás pensando y tal- sus ojos mostraban duda y desaprobación, la misma con la que los alegados mirarían a Mozart, Copernico...O Superman.

-Silvestre, mi pequeño petirrojo, es el momento de que te sinceres conmigo. De que tengamos un pequeño “qui pro quo”.- aún intentaba disimular mi voz imitando la del conductor del autobús, pero sin la ayuda del alquitrán era difícil sacar una voz tan ronca.

-¿Qui pro qué?- empezó a rascarse la nuca con nerviosismo, sin duda estaba confuso. Estupendo, así hablaría más.

-¿No recuerdas que hace unos días dije que mis Latios habían tenido crías? Por supuesto estoy dispuesto a intercambiarte uno por un mísero zubat, pero antes, hablarás.

-P-pero si Latios está pasado de moda y...

-Y es tu pokémon favorito, el que nunca has conseguido capturar. ¿No te gustaría, ya sabes, tenerlo justo en la versión que más te interese? A cambio no pido mucho, solo información...

-Vaaale, me has convencido, pero quítate esa ridícula máscara.

-Jamás, menciones, a la máscara- debía tener cuidado con ella, era lo único que protegía mi anonimato como el Adalid, el mejor detective del cole.

-Eeeesta bien, Sergio, ¿qué quieres saber?

-Primero, con la máscara soy Adalid, y segundo... Ese Mr. Musculator es de Héctor, el único chico capaz de disfrutar de un héroe con pintas de granjero...

-Sí, lo sabemos, hasta los Gormiti triunfan más que los superhéroes y...

-Vuelve a mencionar a los superhéroes con esa boca. Vuelve a hacerlo, y te aseguro que la espada de Damocles descenderá con ira hercúlea sobre tu cabeza... Habla solo de lo que te digo.

-¿O si no, qué? Un latios no merece que me trates así.

-O si no el colegio entero sabrá quién llenó la taquilla de Berto de pegatinas “Toi con mi Mami”.

-Ese no fui yo... Nadie sabe quién fue.

-Pero están buscando un cabeza de turco, amigo mío. Cualquiera les valdría para practicar el boxeo unilateral... Ahora, habla.

-Bueno, vale, pero quiero el Latios para mañana... Ese Mr. Musculator es de Héctor, ¿y?

-Él nunca lo abandonaría, ni mucho menos en ese estado. ¿Por qué esta roto?

-Ah, Ernesto y Berto lo hicieron esta mañana, creo.

-Imposible, lo defendería con su vida.

-En circunstancias normales sí, pero últimamente anda algo ausente, como deprimido.

-Al tema, dime las causas, ahora- la conversación se estaba alargando y tampoco quería llegar tarde a clase.

-Al parecer a roto con Jenny. En el tuenti había una foto donde decía que tenían una relación, tío, y ya ves cuánto ha durado.

-¿Algo más que deba saber?- debía observar esa foto, así que me saltaría la primera clase... O mejor iría después, tampoco era asunto para que la profesora avisara a mis padres y eso.

-Pueeees que es Jenny, ya sabes, Jenny.

-¿Y?- esa reiteración no tenía sentido... Que me repitieran el nombre de alguien cuya existencia desconocía hasta ese día no me ayudaba.

-Tío, Jenny, ya sabes, el ogro pelirrojo, la tía más violenta del cole. ¿Tú dónde vives?- de nuevo, otra pregunta tonta, vivía en mi casa.

-No, no conozco a las niñas de la clase. Mis herman... Una fuente de fiar me dijo que tenían piojos y ese asunto no es para tomarlo a la ligera.

-En serio, Sergio, quítate el disfraz y...-antes de que terminará la frase arrojé un petardo al suelo y aproveché la distracción para huir sutilmente, a pesar de que me estampé con un cubo de basura cercano, supongo que mi huida fue un éxito parcial.

Tras la clase, los chicos fueron al recreo a una velocidad que envidiaría el mismísimo Flash. La misma que cuando había que ponerse una inyección, clavadas. Pero ese espectáculo me servía de distracción. Fui a la biblioteca, desierta, abandonada. Un antro de locura repleto de libros que nadie buscaría leer. Pero no buscaba libros, buscaba el ordenador. Podría acceder al tuenti y ver esa foto.

Pero lo que hallé fue el horror. Esa tal “Jenny” (si ese era su verdadero nombre) estaba torturando al pobre chico. Lo estaba aplastando con su cara, hecho que no parecía muy grave, pero evidentemente sufría. Ella imponía su voluntad sobre él, le obligaba a jugar a su juego, exigiéndole colgar la foto y poner una descripción tan extensa... Y editada. Evidentemente, ella le habría amenazado para poner ese escrito extenso donde indicaba todos los destalles del castigo...

Sin dudarlo, fui hasta ella, hasta Jenny, esto tenía que acabar. Le había robado a Héctor aquello que le definía como niño: su candidez, su inocencia, su voluntad... Se la traería de vuelta, aunque fuera lo último que haga. Como justiciero, era mi responsabilidad salvarle de ella...

Por lo que había entendido, Héctor había logrado cortar con ella, alejarse, ponerse a salvo. Así que solo había que procurar que recuperara la felicidad. No era más difícil que el nivel dios del Ninja Gaiden (nada era más difícil que ese maldito juego).

Pero lo que más temía ocurrió. La vi a ella. La vi al lado de otro chico. Me sonaba. Creo que se llamaba Francisco o algo así. Debía evitar que se repitiera la misma triste historia. Me abalancé sobre ellos con ira ciega. Era mi deber. Era mi misión.

-Basta- le grité- No permitiré que vuelvas a estropear otra vida, deja de alimentarte de la ilusión de la gente.

-¿Pero de qué hablas? ¿Y qué ropa estás llevando?- preguntó, fingiendo confusión.

-Soy el Detective Adalid, y he jurado detener a los que son como tú.

-¿Pelirrojas, así como espantajos y terriblemente molestas?- esta vez fue el chico quien habló.

-No, personas que atacan al débil y que les roban lo que les define: su ser, su inocencia su...

-Sigo pensando que solo sueltas chorradas- me interrumpió “Jenny”- Para eso están Berto y Ernesto.

-No es lo mismo. Ellos solo nos destrozan, pero tú haces algo más. Tú les robas todo. Y si no mira al pobre Héctor, que ya no...

Y desperté a la bestia. Jamás vi tanta ira ciega y acumulada. Ni en los cómics de Ibáñez había tal despliegue de violencia. Y estamos hablando de cómics donde los edificios se derrumban sobre las personas. Acabé postrado, en el suelo, mientras ella se iba triunfante. Pero lograría que se disculpara ante Héctor, para que este recuperara su antigua jovialidad. Acabaría con esa barrera de hielo, con ese corazón frío, y la poca empatía que manifestara “Jenny” haría el resto.

Mi misión había empezado.
 

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    1. Avatar de zeentury
      zeentury dijo el 09/09/2013

      Me gusta bastante el personaje y da mucho juego. XDDD
    2. Avatar de Feadraug
      Feadraug dijo el 09/09/2013

      Lo mismo la histoira de presentación es larguilla, pero esa especie de detective con toque de Rorschach está bastante interesante. Puede dar mucho juego en plan "quiero ayudar al prójimo con mi superidentidad secreta" mientras los demás están algo cansados de seguirle el juego.
    3. Avatar de Rodere
      Rodere dijo el 09/09/2013

      Yo lo cree, así que técnicamente SOY SU PADRE...Me gusta el dibujo de MarioDS por la cara de malo que le ha puesto.
    4. Avatar de byAtx
      byAtx dijo el 09/09/2013

      Con guión y todo, qué nivel! Lo bueno de los personajes completos es el juego que pueden dar. Este me mola también ^^
    5. Avatar de Ovi-One
      Ovi-One dijo el 09/09/2013

      Vaya tela con Sergio, hasta una historia se ha montado alrededor de este personaje. Pues no es mala idea, no. Aporta bastante para unas futuras tiras, todo hay que decirlo.